El 25 de julio de 2010 se recuerda como uno de los momentos más vergonzosos para el gobierno de los Estados Unidos, pues fue el día en que los periódicos The Guardian, The New York Times y Der Spieger hicieron pública información clasificada del ejército en relación con relación a sus acciones durante la guerra con Afganistán. Los documentos, filtrados y distribuidos a los medios gracias a la acción de WikiLeaks, narran prácticas poco éticas del ejército incluso en cooperación con grupos extremistas.

Fueron 92 mil documentos los ahora bautizados como Diarios de la Guerra de Afganistán y en ellos se revelan acontecimientos como la masacre de civiles por parte del ejército de los Estados Unidos, planes para asesinar a los líderes talibanes, el uso de drones no tripulados y conexión con Al Qaeda, así como otros grupos terroristas para la adquisición de armas en territorios como Corea del Norte o Argelia.

WikiLeaks obtuvo los documentos de forma anónima y los entregó a medios sin compensación.

WikiLeaks es una organización mediática sin ánimo de lucro cuyo objetivo es la difusión de documentos clasificados que deberían formar parte del dominio público, debido a su contenido. Invitan a cualquiera a colaborar mientras se desee exhibir las prácticas poco éticas por parte del gobierno, en especial en aquellos considerados como regímenes totalitarios. Su fundador fue Julian Assange, quien es a su vez portavoz de la organización.

Después del escándalo mediático, no pasó mucho tiempo para que el 22 de octubre de 2010 WikiLeaks publicara los Registros de la Guerra de Irak en los que se contaron 391 mil 831 documentos filtrados. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos intentó sin mucho éxito evitar la publicación de documentos en el futuro amparándose en la Ley de Espionaje redactada en 1917.

Por: Daniel Pérez.