“Viejo, mi querido viejo, ahora ya caminas lento como perdonando al viento. Yo soy tu sangre, mi viejo, soy tu silencio y tu tiempo.”

Hoy, tercer domingo de junio, se celebra a los jefes de familia, es el Día del Padre en México y en la mayoría de los países de Latinoamérica y el mundo.

Hasta hace unos años, este hecho no tenía una fecha específica, sin embargo, con el paso del tiempo se han asentado diferentes momentos a lo largo del año, según la región, para festejar con el rey del hogar.

La figura paterna es y siempre ha sido pieza fundamental en el desarrollo, no sólo de la familia, sino de la sociedad  y su asentamiento en la historia, patriarcado que vemos reflejado en múltiples formas y modelos de organización social, por ejemplo en la cultura pop, existen diversos personajes como: Homero Simpson; Pedro Picapiedra, Papá Pitufo, Súper Sónico, Goku, el Papá de Timmy TurnerPeter Griffin o Darth Vaderlos cuales se encargan de mostrar, algunos exageradamente, a un papá negativa o positivamente estereotipado, pero siempre amante y protector de sus hijos.

“Él tiene los ojos buenos y una,figura pesada. La edad se le vino encima sin carnaval ni comparsa”

En España, la tradición toma tientes más católicos, se festeja el 19 de marzo, día de San José, padre de Jesús. Mientras que en México, el Día del Padre comenzó a popularizarse a partir de los años 50, sobretodo en las escuelas de nivel básico mediante la elaboración de regalos o la organización de festivales, de la misma forma que pasó con el día de la madre.

De cualquier modo, hoy es un excelente día para preparar el desayuno favorito de papá, comprarle una cartera, disparar el pozole o la barbacoa y aunado a ello, otorgarse un espacio y tiempo de calidad en familia, además de dedicarle unas palabras, no es necesario ser un poeta, simplemente ser sincero y regalar un agradecimiento.

“Yo tengo los años nuevos, mi padre los años viejos, el dolor lo lleva dentro y tiene historia sin tiempo.”

Gracias por preocuparte cuando me caí al dar mis primeros pasos; cuando saliste de noche, en medio de la lluvia a buscar medicamento; por sacarme una sonrisa después de ese primer corazón roto; por el apoyo incondicional en cada uno de mis sueños y por la simpleza de reírte de mis chistes malos, gracias por aguantar mi ego y pretensiones; incluso valoro los enfados por no contestar el teléfono o no limpiar mi cuarto. Pero sobretodo, agradezco seas, para mis hermanos y para mi, el mejor papá del mundo.

 

Por: Nathaly Valenzuela.