La discapacidad de una pequeña inspiró a dos alumnos de la UNAM a diseñar y construir una silla de ruedas multifuncional, que es tres aparatos en uno: bipedestador (estructura que permite al paciente ponerse de pie), silla de ruedas y vehículo eléctrico.

Los hermanos Ricardo y Luis Sanjuan Ramírez, estudiantes de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán, construyeron esta silla para ayudar a Rosario Montes, quien padece paraplejia, a no depender de nadie, moverse por sí misma y salir a pasear como lo hace cualquier persona.

Esta es una silla todo terreno, que se desliza sin problemas por pendientes de hasta 20 grados y tierras como las de Putla Villa de Guerrero, Oaxaca, comunidad de donde son originarios Ricardo, Luis y Rosario.

“Lo mejor es que está pensado para resistir las condiciones de un lugar como Putla, en donde llueve con frecuencia y el polvo y el lodo son cosa de todos los días. Y todo a un costo de manufactura hasta 70 % más bajo que cualquier alternativa comercial”,  explicaron los hermanos.

Definitivamente estos chicos pensaron en todo, no sólo tomaron en cuenta el tipo de superficie de Putla Villa de Guerrero, también pensaron la dificultad que tendría la familia de Rosario en darle mantenimiento a la silla, por lo que la hicieron lo más sencilla posible.

Dos jóvenes mexicanos crearon una silla de ruedas multifuncional única en el mundo; la discapacidad de una niña ayudará a muchos a seguir adelante.

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“Debido a que en el poblado no hay qué pueda darle mantenimiento,
armamos un objeto duradero con piezas removibles de instalación sencilla”.

La idea de Ricardo y Luis es que su silla de ruedas llegue a las personas que lo necesitan, a un precio considerable.

“En unas semanas trasladaremos el aparato a la Sierra Sur de Oaxaca, pero en realidad queremos que llegue al mundo entero. Un bipedestador llega a costar 120 mil pesos y si añadimos el vehículo son 70 mil más. Nuestra propuesta completa ronda los 40 mil pesos. Ahora queremos liberar este diseño y ponerlo a disposición de todos para que pueda construirlo quien en realidad necesite, de una manera económica”.

Por: Nadia Juárez.