Hace 38 años, el fallecido periodista y dramaturgo Vicente Leñero publicó la historia de Jesucristo Gómez un hombre que vive en Ciudad de México y que no sólo comparte nombre con el nazareno sino que a lo largo de su vida se encuentra con muchos paralelismos; ahora, la compañía Sédesierto Teatro representa esta obra de teatro.

Gómez fue el resultado de una infidelidad que cometió su madre, María David. Pero ella le pone el nombre del máximo baluarte del cristianismo como un designio a futuro porque él cambiaría el mundo. Es así como tres décadas más tarde vemos a un albañil que se enfrenta a la muerte de Juan Bautista, su primo, a quien Horacio Mijares mató.

Por ello creó una organización ciudadana constituida por pepenadores con los que viaja, como hiciera el Jesucristo original con sus apóstoles, por todo el país con un discurso de justicia y denuncia En el camino, Justo Irigoyen, uno de sus discípulos, lo traiciona y lo entrega a Horacio, quien lo lleva hasta la cárcel donde Gómez muere.

No, no contamos la trama y mucho menos el final. Como muchas obras de teatro que vas a encontrar en la cartelera actualmente, Jesucristo Gómez alza la voz en contra de lo que, evidentemente, está mal en México. Para ello no necesita referir a un caso en particular, a lo largo del montaje vas a reconocer prácticas criminales que son presentadas en los noticiarios cada noche.

Este año, el texto lo retomó la joven compañía Sédesierto Teatro, con quienes nos sentamos a charlar un buen rato en un salón de la Casa del Teatro, su alma máter, a propósito de esta nueva obra que presentan, así como de sus profundos pensamientos respecto a su deber en el teatro y al entorno sociopolítico en el que desarrollan su labor.

Todos ellos egresaron hace poco más de año y medio, pero llevan consigo una trayectoria digna de reconocer. Aún no terminaban su formación actoral  y ya habían hecho El Jinete de la Divina Providencia de Óscar Liera, bajo la dirección de Rodolfo Guerrero, obra por la que incluso obtuvieron mención honorífica por Poética Teatral y Actoralidad Rigurosa en el XXI Festival Nacional e Internacional Universitario.

Un año más tarde se embarcaron en el Teatro Itinerante Rocinante por Michoacán, Guanajuato y Aguascalientes con el clásico Sueño de una Noche de Verano, de William Shakespeare. Trabajo al que le siguieron los montajes de Todo Lo Sólido y Otra Dama Boba.

El siguiente paso lo dieron al tener una temporada completa en el Teatro El Milagro con dos textos totalmente diferentes: Abejas y La Muy Dolorosa Comedia y Más Cruel Muerte de Piramo y Tsibe. Con la primera, además, formaron parte del Festival de Teatro Para El Fin Del Mundo en Montevideo, Uruguay. Mientras que la segunda los llevó a Sonora y una vez más a Michoacán; tuvieron una función especial en La Corrala del Mitote, dentro del Festival Shakespeare y Cervantes Viven.

De la mano de la juventud les acompaña otra gran virtud: el ímpetu. Esta característica les permite entrar sin miramientos a diferentes géneros teatrales en aras de entretener, pero también de probarse a sí mismos sobre el escenario. Prueba de ello fue montar Abejas, un posdrama contemporáneo que fue escrito exclusivamente para ellos, mientras que la de Shakespeare la hicieron para un público infantil.

Esto es el resultado de la formación escolar que se les dio; con ella pudieron probarse en distintos géneros por lo que ahora, el pasar de un texto a otro es un proceso más que natural inherente al hecho de que, ahora como una compañía bien conformada, no dependen de un director en particular.

Lo anterior les da aún más libertad, pero no olvidan que la Casa del Teatro les inculca una visión de comunidad y responsabilidad para con el espectador. En todo momento tienen en mente el hecho de que en una butaca puede estar sentado alguien a quien sin pedirlo podrían darle la respuesta a un problema en particular y qué mejor que sea algo positivo y reflexivo.

En este sentido, Mauricio Pimentel, quien los cobijó bajo su dirección en esta ocasión, les hizo la propuesta de montar el texto de Leñero y su Jesucristo mexicanizado. La obra tiene toques cómicos muy marcados durante toda la función, pero detrás de esos chispazos de humor hay una crítica o un señalamiento muy marcado a la iglesia no en el sentido espiritual, sino como institución puesto que no es el fin hacer una crítica directa al catolicismo, religión a la que Vicente estaba muy apegado.

En la lectura que los actores hacen de esta obra, entrevieron que para el autor Dios está en el prójimo y en las acciones que se hacen en beneficio del otro. Es por eso que, usualmente, los más vulnerables están más conectados con la religión, porque a su vez están en contacto con quienes se ven más vulnerables ante las instituciones, políticas, sociales y religiosas.

Este ejercicio dramatúrgico, como hiciera muchos años después Alessandro Baricco en Homero, Ilíada, despoja al mito original de toda forma divina y aquí vemos a un Jesucristo completamente humanizado. Estamos hablando de un hombre de 33 años que vive en Iztapalapa y es sensible ante las cosas negativas que le rodean por lo que emprende acciones para cambiar aquello que no le parece; como hiciera Mireles en Michoacán hace algunos años.

Más que dejar una reflexión, con esta obra la compañía Sédesierto plantea una pregunta: ¿Cuál es la verdadera revolución? Aquí no hay una respuesta, ni el espectador se va a llevar nuevas directrices para conducirse en la vida; si la conexión entre el público y los actores es correcta, en algún momento, en la mente de los primeros deberá de haber un despertar de dudas y planteamientos que se llevarán del teatro.

Pero en ambas partes recae la responsabilidad de las acciones que tomarán al instante siguiente de cerrar el telón. Por su parte, los actores de la compañía se someten a las pláticas constantes para llegar a nuevos acuerdos en común. Aunque la única certeza que les queda siempre es la de hacer teatro y la responsabilidad que conlleva estar en un escenario.

Se les puede ver en los ojos la avidez que tienen por la que ahora también es su obra y en sus palabras se pueden distinguir más preguntas que respuestas a los planteamientos con los que empezaron. Por fortuna, la juventud les es bondadosa y vamos a saber, seguramente, mucho más de Sédesierto Teatro.

No olvides buscar a Sédesierto Teatro en Facebook, Twitter e Instagram para algunas promociones especiales. A las primeras dos personas que les escriban y les digan que van de nuestra parte tendrán un pase doble.

Jesucristo Gómez de Vicente Leñero
Foro Rascón Banda de La Casa del Teatro
Dirección: Vallarta 31-A, colonia Del Carmen, delegación Coyoacán.
Horarios: Sábados y domingos, hasta el 9 de abril, 13:00 horas.
Entradas: $ 200 (descuento estudiantes, maestros e Inapam).
Elenco: Carlos Ordoñez, Joana Palomino, Maicova Lianici, Ixchel Flores, Ivan Blumen, Gabriela Aguirre, Jeovanni Sánchez Castillo, Diana Becerril, Viridiana Tovar Durón, Adalberto Márquez y Alexis Murguía Lechuga.
Director: Mauricio Pimentel.

Por: Aldo Mejía.