Los Juegos Olímpicos de Río 2016 terminaron con una clausura en la que Japón se llevó gran parte de los reflectores, particularmente el primer ministro, Shinzo Abe, quien apareció al estilo de Mario Bros., en la presentación de la próxima sede de la justa olímpica, Tokio 2020.

Para la delegación mexicana el sabor de boca no fue tan amargo como lo parecía hasta el miércoles: entre viernes y sábado cayeron cuatro medallas que se sumaron a la de Misael Rodríguez en box.

Las acusaciones entre las distintas instituciones deportivas mexicanas (federaciones, CONADE y COM) fueron el pan de cada día, mientras no se dieron los resultados.

Incluso el director de la CONADE, Alfredo Castillo, declaró que la institución sólo servía de agencia de viajes y que la responsabilidad de las medallas recaía en las federaciones.

Pero volvamos a lo más importante, los atletas.

Además de los medallistas, otros mexicanos tuvieron buenas participaciones y se quedaron apenas fuera del podio, como Bredni Roque Mendoza (halterofilia), Paola Espinoza (clavados), Alejandra Valencia (tiro con arco), Alejandra Zavala (tiro con pistola de aire) y Diego del Real (lanzamiento de martillo).

La primera medalla para México llegó hasta el lunes 15 de agosto por conducto de Misael Rodríguez, aunque fue hasta el jueves cuando se supo de qué metal sería la presea.

Al otro día, María Guadalupe González se convirtió en la primera marchista mexicana en ganar una medalla, al adjudicarse la plata en la prueba de 20 km.

El sábado fue una de las jornadas más exitosas de la historia: María del Rosario Espinoza aseguró la plata y se convirtió en la primera atleta mexicana en ganar medalla en tres juegos olímpicos diferentes. Al final perdió el combate por la medalla de oro.

Entre la semifinal y la final de Taekwondo, Germán Sánchez consiguió otra plata en la plataforma de 10 metros e Ismael Hernández consiguió un muy sorpresivo bronce en pentatlón moderno.

De esta forma se tuvo un buen cierre, muy a pesar de las autoridades deportivas que se la pasaron entre grilla y escándalos.

Por: Gerardo Guillén.