Si no sabes por dónde entrarle al anime, ya sea porque nunca te llamó la atención o porque no encuentras aún una historia que realmente te atrape, hoy te presentamos One Punch-Man.

Esta caricatura es la adaptación de un cómic web que se publicó por allá en el 2009; tuvo un relanzamiento hace unos cinco años. Esta adaptación se estrenó en el 2015 y, de una vez te avisamos, está disponible en Netflix.

La premisa es relativamente sencilla: Saitama es un joven de 25 años que en un momento dado de su vida decidió que se convertiría en un superhéroe simplemente por diversión. Y lo logró. Luego de tres años de entrenamiento su fuerza aumentó al punto en que es capaz de derrotar a los villanos con un solo golpe.

Tal cual, en los primeros minutos del primer episodio ves cómo con un puñetazo mata y destroza a un par de enormes monstruos. Suena bastante simple, pero imagínate que Saitama creía que iba a tener combates épicos contra los kaijin, pero en lugar de eso no le toma ningún esfuerzo dar un golpe y acabar con todo.

Sin embargo, la trama toma sabor cuando en el segundo capítulo llega Genos, un cyborg que al ver su fuerza decide tomarlo como su sensei y juntos hacen frente a todos los monstruos que causan la destrucción de un Japón dividido en ciudades ficticias. Además, no son los únicos héroes y es entonces que se dan cuenta de que necesitan un certificado para considerarse héroes.

El resultado es una comedia sumamente divertida en la que, a diferencia de animes como Dragon Ball o los Súper Campeones, todo el tiempo pasa algo. Saitama tiene un encanto que radica en la inexpresividad de su cara al pelear, así como en su ingenuidad o ignorancia. Algunos villanos resultan tan destructivos como ridículos y los chistes que se suceden a cada momento son de una ligereza hilarante.

La primera temporada consta de 12 episodios, de poco más de veinte minutos cada uno y al parecer la segunda temporada ya está en marcha.

Por: Aldo Mejía.