México ocupa el primer lugar mundial en obesidad infantil y femenina. Más del 70 por ciento de las mujeres mexicanas padecen sobrepeso u obesidad y tienen una incidencia mayor en 3.6 por ciento, respecto a los hombres. Al año mueren aproximadamente 100 mil mujeres por problemas cardiovasculares y 29 mil por diabetes, enfermedades relacionadas con ambas condiciones.

La razón de que sean más propensas es la combinación de los malos hábitos alimenticios, la falta de actividad física y los cambios hormonales que ocurren a lo largo de su vida. Ese último punto es fundamental, a partir de los 30 años disminuye paulatinamente su masa corporal a causa del descenso en la producción de la hormona de crecimiento, lo que contribuye, con el paso del tiempo, al aumento de la masa grasa.

Posteriormente, en la perimenopausia, bajan sus niveles de estrógeno, situación que provoca un incremento en el peso corporal y mayor depósito de grasa central intraabdominal. Esto puede generar sobrepeso incluso en mujeres activas físicamente.

El factor hormonal hace necesario el acudir al médico para evitar que se desarrollen este tipo de problemas y controlarlos en los casos en que ya estén presentes. Además, es importante acudir regularmente a hacerse exámenes de colesterol y triglicéridos.

Otro problema es el sobrepeso y la obesidad durante el embarazo, ya que puede provocar que el recién nacido sea propenso a desarrollar esos problemas en etapas tempranas, al igual que diabetes y problemas cardíacos.

La reducción del consumo de grasas y azúcares, el aumento en el consumo de frutas y verduras, así como la actividad física ayudan a prevenir el sobrepeso y la obesidad. Otra buena estrategia es acudir con un nutriólogo para que diseñe una dieta personalizada, tomando en cuenta necesidades nutrimentales de acuerdo al estilo de vida.

Por Gerardo Guillén