Tener un hijo genio o sobredotado [GG1] es un sueño que la mayoría de los padres de familia tienen. Sin embargo, en México puede llegar a ser un verdadero problema, principalmente porque suele confundirse con trastornos como el de Déficit de Atención o el Síndrome de Asperger.

Se estima que en nuestro país existen aproximadamente un millón de niños con un coeficiente intelectual (CI) mayor a 130. También se calcula que el 95 por ciento de ellos no desarrolla sus capacidades ya sea por falta de programas de apoyo o por diagnósticos equivocados.

El Centro de Atención al Talento (CEDAT), fundado por Andrew Almazán Anaya (el mexicano más joven en ingresar a la universidad a sus 12 años), realizó una investigación para descubrir el perfil de los niños genio, analizando 650 casos mexicanos. A raíz de sus resultados ellos pudieron elaborar una lista de características comunes como lo son:

  • Hiperactividad: algo que puede brindar una pista sobre si esa hiperactividad se debe a una sobredotación es si ésta disminuye cuando se le presenta una tarea complicada de realizar o que le resulte interesante.
  • Facilidad de aprendizaje: presentan un fenómeno muy curioso, ya que a pesar de que suelen estar distraídos, tienen una capacidad de instruirse mayor al promedio de la población.
  • Comprenden y les gusta intervenir en pláticas con adultos. De hecho, tienen un particular gusto por hablar con personas mayores que ellos.
  • También presentan predilección por armar objetos o estructuras.
  • Suelen querer imponer sus reglas sobre los demás.
  • A diferencia de los niños con algún Trastorno del Espectro Autista son sensibles emocionalmente.
  • Son poco tolerantes a la frustración.

El CEDAT también afirma que, pese a que estas habilidades las tienen de nacimiento, si no se les brinda una educación adecuada y no crecen en un ambiente propicio, las perderán con el tiempo.

Por: Gerardo Guillén.