Es necesario limpiar nuestro organismo de vez en cuando, pues normalmente, no conocemos los niveles de los elementos y sustancias que naturalmente produce nuestro cuerpo, o de aquellos agentes externos, que en resumen pueden intoxicar nuestro cuerpo si no nos hacemos cargo de ello.

Uno de las formas naturales de desintoxicar nuestro cuerpo es con el Betabel o Remolacha, conocido comúnmente como el “constructor de la sangre”. Este vegetal es rico en beta-caroteno, carotenoides y flavonoides, poderosos antioxidantes que le dan ese característico color tan intenso y atractivo.

Los pigmentos betalin en remolacha apoyan el proceso de desintoxicación fase dos de nuestro cuerpo, que se lleva a cabo cuando las toxinas divididas se unen a otras moléculas para que puedan ser excretadas del cuerpo, y gracias a su alta cantidad en fibra, evitaremos acumular toxinas y la retención de líquidos, a la vez que favorecemos el tránsito intestinal y evitamos el estreñimiento. Todo ello nos va a ayudar a regular las funciones de nuestro hígado, al evitar que la grasa y esos lípidos se instalen en sus células hepáticas.

También ayuda a activar nuestro metabolismo, ya que estimula las funciones hepáticas e intestinales y optimiza las funciones del sistema linfático, ayudando de esta forma a eliminar toxinas del organismo. En nuestra sangre reduce el índice de colesterol malo, fortalece y depura la misma de elementos nocivos por su alto contenido en hierro, magnesio, fósforo, ácido fólico y vitaminas A, C y B.

Los especialistas recomiendan su consumo durante tratamientos contra la anemia, la circulación, los problemas menstruales y, por si fuera poco, colabora en la pérdida de peso.

La forma de beneficiarnos de las propiedades de la remolacha, es tomándola cruda, siendo muy adecuado si la consumes rallada, en ensaladas y combinada, por ejemplo, con zanahorias, también crudas y ralladas. Añade un chorrito de aceite de oliva o limón y tendrás un remedio ideal para tu salud.

Por: Fernando Martorell