Hace 135 años, el 27 de febrero de 1882, nació José Vasconcelos, uno de los más ilustres hombres de nuestro país y de quien hoy todavía vemos legado en forma de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y es con motivo recordar su nacimiento que nos damos a la tarea de hacer un recuento de su vida y trabajo realizado.

José fue el segundo de los nueve hijos que procrearon Carmen Calderón e Ignacio Vasconcelos y desde muy pequeño se le encaminó con buena educación.

Es por ello que sus padres tomaron la decisión de enviarlo a estudiar el grado primario a Eagle Pass en Texas, por lo que iba y venía entre los Estados Unidos y Piedras Negras, Coahuila.

Al morir su madre, entró a la Escuela Nacional Preparatoria y siguió su formación en la Escuela Nacional de Jurisprudencia, donde se licenció como abogado en 1907.

Un par de años después, con otros compañeros igual de críticos que él, fundaron el Ateneo de la Juventud Mexicana, hicieron frente a la educación positivista que impuso Justo Sierra, quien se desempeñó como ministro de Instrucción Pública en el gobierno de Porfirio Díaz.

Desde ese entonces, Vasconcelos ya concebía en su mente los principios de autonomía educativa, por lo que defendió la libertad de cátedra y el enaltecimiento de los valores de Latinoamérica.

Un par de años después de comenzar su carrera política al lado de Francisco I. Madero, cuando éste buscaba la presidencia, se desempeñó como como rector de la Universidad Nacional de México luego de la muerte de Carranza, con quien se aliaría durante esa década; posteriormente, el presidente interino Adolfo de la Huerta le dejó el cargo.

En su administración, creó el Consejo Universitario, que sería una de sus acciones más notables que se mantiene hasta nuestros días. Además de que son de él las ideas que están plasmadas en el escudo y el lema de la universidad: Por mi raza, hablará el espíritu.

Por: Aldo Mejía.