Ahora que todo se realiza en digital, ya sean nuestras compras y pagos de servicios, es más importante que nunca asegurarse que nuestra información financiera se encuentra protegida de los fraudes electrónicos.

Por supuesto, la creciente actividad económica que se lleva a cabo en la red también atrae a ese sector que desea llevarse el dinero de los demás por medio del robo de identidad, u otros métodos fraudulentos.

Para responder, algunas instituciones financieras parecen estar seguras de que la Inteligencia Artificial (IA) podría ser la solución.

Diseñar un sistema que permita autenticar la identidad del usuario al momento de realizar compras en línea es todo un reto.

Si el proceso es demasiado simple, no es lo suficientemente seguro; pero si es demasiado engorroso… entonces deja de ser práctico para el usuario.

Y la experiencia del usuario es importante pues las instituciones financieras comprenden que pocas cosas son más frustrantes que enfrentarse a una transacción rechazada por el sistema, a pesar de ser legítima.

Por ello, el proyecto Decision Intelligence financiado por MasterCard se encarga de encontrar nuevas soluciones con ayuda de la IA.

Esta tecnología es capaz de aprender el comportamiento de los usuarios, con el objetivo de encontrar patrones no estructurados y mejorar el reconocimiento de actividades fraudulentas.

Otras instituciones como el Commonwealth Bank of Australia, aseguran que aunque las computadoras no pueden reemplazar el raciocinio humano (aún), son una herramienta invaluable para analizar información en tiempo real, en cantidades tan grandes que de otro modo sería imposible.

Lo cierto es que la tecnología de IA para reconocer patrones ya se utiliza desde hace mucho, pero continúa en su infancia mientras la humanidad se enfrenta a los debates éticos que conllevan el crear una verdadera inteligencia artificial, capaz de emitir juicios por su cuenta.

Por: Arturo Pérez.