Si existe una taquería que vive en la clandestinidad, pero que es capaz de hacer desfallecer de placer a sus comensales, es El Califa de León. Entre puestos de ropa y zapaterías, ubicada muy cerca del Metro San Cosme, se esconde esta joya culinaria a la que, según la página de periódico enmarcada en la pared, asistía asiduamente Luis Donaldo Colosio.

En El Califa de León se pueden comer tacos de bistec, costilla y gaonera. Cuestan entre 40 y 70 pesos cada uno, depende de qué pidas. Sé dirá que es una exageración, pero sinceramente el sabor vale cada peso. Las tortillas están hechas al momento en la misma plancha que asan la carne, sazonada previamente con sal de mar y quién sabe qué otros ingredientes secretos; de modo que todo es preparado al instante y la carne está todavía jugosa al servirse. Tienes dos salsas a escoger, verde o roja. Sólo hay que ponerle un poco de limón al taco, una cucharada de salsita y ¡listo!. Por si te enchilas, lo único disponible son refrescos.

El lugar es muy pequeño y está ocupado mayormente por la plancha y hay apenas una barra para comer, eso sí, parados. Sin embargo, el goce del paladar es tal que todo lo demás es lo de menos.

Para pagar te dan unos boletitos que debes entregar a quien preparae los tacos, pues es su manera de llevar un control y evitar las transas. Solo se recibe efectivo.

Por: Patricia Arredondo

Horario: lunes a domingo 11:00am a 02:00am.

Dirección: Rivera de San Cosme #56, Col. San Rafael.