Cuando depilas tus piernas ¿has pensado en el daño que les puedes causar si no lo haces adecuadamente? No importa el método de depilación que utilices, tu piel sufre y tus piernas se pueden irritar e infectar.

Revisa estás recomendaciones sobre cada tipo de depilación para proteger tu piel.

Con rastrillo

Moja tus piernas con agua templada durante cuatro minutos para dilatar los poros y lograr tu objetivo en menos pasadas. Exfolia tus piernas para eliminar las células muertas.

Antes de usar el rastrillo asegúrate que esté limpio. Tiene que ser personal por higiene y para evitar infecciones.

Depílate en la misma dirección del vello y no a contrapelo.
Así tu piel se irrita menos y evitas cortadas.

Para finalizar elimina los residuos con una esponja, cierra los poros con agua fría, seca e hidrata con crema tus piernas.

Depilación

Pixabay

 Con cera

Exfolia tus piernas dos días antes de la depilación y no las expongas al sol. Antes de hacerlo espolvorea talco para bebés, así la cera se pegará más fácilmente.

Aplica una capa delgada de cera en dirección al crecimiento del vello.
Debe estar tibia, para evitar quemaduras.

Tira en dirección contraria al crecimiento del vello, para quitar la cera de un sólo jalón y retira los residuos con algodón y aceite corporal. Al finalizar, aplica antiséptico en aerosol para desinfectar y aliviar la irritación.

Crema

Realiza la prueba de sensibilidad y limpia perfectamente tus piernas, éstas deben estar secas.

Se recomienda hacerlo antes de la ducha,
para evitar retirar la crema durante el baño.

Aplica la crema uniformemente en dirección al crecimiento del vello para cubrirlos adecuadamente. Déjala máximo seis minutos y retira con la espátula que viene incluida o con una esponja dentro de la regadera.

Seca con pequeños golpes tus piernas y humecta. Recuerda no exponerlas por largos periodos al sol.

Por: Nadia Juárez.