El paso de los años deja secuelas en el organismo, algunas inevitables y otras que tienen solución si se actúa a tiempo. Algunas de aquellas relacionadas con el cerebro, específicamente la pérdida de materia blanca, parte del sistema nervioso central que coordina la comunicación entre neuronas.

Llevar una vida sedentaria no sólo genera daños físicamente, sino mentalmente también, pues su efecto en el cerebro es negativo, como la degeneración de dicha la materia blanca. Por suerte, la ciencia encontró una solución a este problema.

 

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Agnieszka Burzynska, profesora de desarrollo humano y neurociencia de la Universidad Estatal de Colorado, junto a un grupo de científicos descubrieron que practicar algún tipo de baile en el que implique memorizar una coreografía disminuye la degeneración de materia blanca, relacionada con la edad y el sedentarismo.

El estudio se realizó con un grupo de 174 personas mayores de 60 años, quienes se sometieron a pruebas aeróbicas, de capacidad cognitiva y de velocidad de procesamiento de datos, para después realizar, durante seis meses, distintas actividades físicas, entre ella aprender una coreografía de baile country.

Estudios demuestran que la danza es capaz de revertir el deterioro en el cerebro causado por la edad; mantener activo el cuerpo, activa al cerebro.

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Luego de ese tiempo a los participantes se les realizaron otras pruebas y tomografías para compararlas con los resultados obtenidos la primera vez.

Estos arrojaron que las personas que aprendieron la coreografías mostraron una mejora en las pruebas cognitivas e incluso obtuvieron un aumento en la materia blanca (memoria y velocidad de procesamiento).

 

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En su investigación, Agnieszka concluyó que «las exigencias cognitivas de la danza con sus nuevas coreografías podrían haber afectado las características bioquímicas del tejido cerebral del fornix».

Ello que demuestra que la danza y todos sus derivados permiten al cerebro mantenerse activo y, por lo tanto, en muy buen estado.

Por: Nadia Juárez.