México se caracteriza por la gran cantidad de cómicos (voluntarios e involuntarios) que ofrece, no sólo para el público local, sino al resto del mundo. Entre aquellos que nacieron para hacer reír como profesión, está Mario Moreno «Cantinflas», a quien celebramos hoy en su natalicio número 105.

Mario nació en la Ciudad de México, el 12 de agosto de 1911. Su fama la consiguió gracias a su entrañable personaje Cantinflas, quien caricaturizaba la figura del «pelado del barrio», de esos que hay aún en nuestros tiempos. Sin embargo su carrera inició lejos de las cámaras de televisión.

Luego de hacerla de todo en las carpas de circo, fue este mismo escenario el que le dio su primera oportunidad como artista.

Su debut en el cine lo hizo en la película No te engañes corazón de 1936; a ésta le siguieron dos filmes de no mayor importancia; y fue hasta 1940 que le llegó el éxito absoluto, del que no le bajó nadie en un buen rato. Ahí está el detalle fue dicho filme, que en cualquier momento puedes encontrar, al prender la televisión.

Su personaje ayudó a caricaturizar también a las figuras de autoridad, como en El gendarme, donde se burlaron hasta el cansancio del cuerpo policial de la época, pues era Cantinflas, el personaje, sólo que con el uniforme de un policía, pero más desparpajado.

En la década de los 50, el resto de sus películas hacían uso hasta el límite excesivo del cantinfleo, verbo que se utiliza para señalar que alguien habla mucho, pero dice poco.

Muchos consideran a Mario y a su personaje, como los sucesores de Charles Chaplin, herencia que si bien para algunos es exagerada, no está muy lejos de lo que significan sus trayectorias.

Pero la herencia que dejó Cantinflas para nosotros está en la tele, cualquier día.

Por: Aldo Mejía.