El bosquejo para unificar las escuelas y facultades que hasta entonces se ubicaban en el centro de la Ciudad de México se planteó en la primera mitad del siglo XX; desde entonces se materializó la idea de construir la Ciudad Universitaria.

No obstante, fue hasta 1943 cuando se eligió al Pedregal de San Ángel como la zona que cargaría con tan monumental proyecto. Así pues, durante la administración del presidente Manuel Ávila Camacho y del rector Salvador Zubirán se adquirieron los terrenos elegidos para comenzar la construcción.

Cabe mencionar que la Escuela Nacional de Arquitectura convocó a un “concurso de ideas” entre sus profesores para desarrollar el plano de conjunto. Finalmente el jurado, que integraron los propios participantes, falló a favor de los trabajos presentados por Mario Pani y Enrique del Moral, quienes se encargaron de la dirección del proyecto final.

El 5 de junio de 1950 se colocó la primera piedra del primer edificio de la Ciudad Universitaria: la Torre de Ciencias. Una vez terminados los principales recintos se llevó a cabo la mudanza de las escuelas y fue hasta marzo de 1954 cuando comenzaron las actividades escolares en CU.

El 2 de julio de 2007, la UNESCO declaró a C.U. como Patrimonio de la Humanidad por la armonía  que combina el pasado con el presente, la tradición con la vanguardia, la naturaleza con la urbe. Asimismo por la incorporación de los murales intangibles de reconocidos artistas que, no obstante, crean una comunión con el pueblo bajo el lema que legó José Vasconcelos: “Por mi raza hablará el espíritu”.

Por: Daniel Montes