El aceite de oliva se extrae del fruto del olivo, al que se le conoce como aceituna. Se utiliza principalmente para cocinar y es parte fundamental de la comida mediterránea, aunque también se usa con fines cosméticos.

Este tipo de aceite vegetal se recomienda ampliamente por sus múltiples aportes a la salud. A continuación enunciaremos algunos de los beneficios de su uso:

  1. Previene las enfermedades cardiovasculares: su riqueza en ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados reduce los niveles de colesterol LDL (lipoproteína de baja densidad), o colesterol malo, que puede llegar a tapar las arterias.

2. Mejora las funciones cognitivas y previene el Alzheimer: contiene antioxidantes y vitamina E, que previenen la muerte celular y retrasan el envejecimiento.

3. Ayuda a combatir el síndrome metabólico: el síndrome metabólico es un grupo de factores de riesgo que aumentan la posibilidad de desarrollar diabetes tipo 2 y sufrir una arteriopatía coronaria o un accidente cerebrovascular. Consumir aceite de oliva, ayuda a eliminar tres de los síntomas de este síndrome, que son obesidad abdominal, niveles bajos de colesterol bueno (HDL) y aumento de glucosa en la sangre.

4. Combatir cáncer de mama: científicos de las universidades de Granada y Málaga, en España, utilizaron nanocápsulas de aceite de oliva que contrarrestan de manera satisfactoria las células carcinogénicas y reducen el daño a las células sanas. A su vez, otras investigaciones observaron que la dieta mediterránea puede ser una de las más eficientes en la prevención de cáncer colorectal y de estómago.

5. Ayuda a la curación de úlceras pépticas: se conocen como úlceras gástricas, aunque también pueden presentarse en el duodeno. En conjunto con medicamentos, como el omeprazol, ayuda a una mejor y más rápida recuperación.

Por: Gerardo Guillén.