La purificación del agua a través de la baba de nopal (Opuntia ficus-indica), era utilizado por comunidades indígenas, principalmente en Centro América, para purificar el agua cuando se suscitaban tormentas o lluvias que enturbecian las aguas de los ríos o pozos al mezclarse con la tierra, plantas y otros organismos en el medio ambiente.

Se han hecho 2 investigaciones de renombre sobre este tema, llevadas acabo orgullosamente por investigadoras mexicanas, casi de manera simultanea.

Las 2 investigaciones arrojan los mismos resultados, el mucílago o baba de nopal, aglomeran los metales pesados y el material orgánico del líquido, convirtiéndola en una bebida saludable para el consumo humano. Y, además de ser 100% sustentable, el nopal no deja mal sabor en el agua, como sucede cuando se utiliza el hierro, con el mismo propósito y se trata de un elemento económico y fácil de encontrar: con tan sólo 1.2gr de mucílago en polvo de nopal se puede purificar 1 litro de agua.

Por su parte, la primera investigación fue hecha aproximadamente en el año 2010 por Norma Alcántar, una investigadora mexicana radicada en Estados Unidos, profesora del Departamento de Ingeniería Química y Biomédica en la Universidad del Sur de Florida.

En territorio mexicano, aproximadamente un año después, Clarissa Camargo Tapia, Julisa Guadalupe Lugo Pacheco y Doryan Brenda Laura Callejas, estudiantes del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos de Hidalgo en el Valle del Mezquital, junto a su asesora Blanca Estela Olguín, comenzaban su propia investigación.

Hay que destacar que en estos dos años de investigación, crearon una técnica para extraer el mucílago del nopal, al que se le elimina la fibra con acetonas y después se deshidrata para obtener un polvo purificador. La efectividad del mucílago de nopal es comparable con el sulfato de aluminio, una de las sustancias más utilizadas como purificador del agua.

Por: Fernando Martorell