México dio una de las mejores pianistas del mundo, intérprete de Bach, Prokófiev y Chopin, desconocida auditivamente, conocida sólo en libros: Angélica Morales.

En el programa Otra versión transmitido a través de Opus 94 dieron a conocer material inédito de la “insuperable grandeza del pianismo de Angélica Morales”, el que fue grabado por la mexicana en su casa y en una sola toma.

Teo Hernández contó que Morales hacía sus propias grabaciones para después escucharlas y juzgar su trabajo. A sus alumnos les decía: “la gente no era objetiva; las grabaciones y el oído de ustedes, sin son objetivos”. Esa era una de sus técnicas de estudio.

Era una mujer de carácter fuerte, a menudo peleaba con las orquestas. Quizá su carácter se justificaba por la época en la que vivió, le tocó la segunda guerra mundial. Angélica Morales tenía un resentimiento con su país, México, por lo que salió de él. No obstante, volvió gracias al recientemente fallecido ex Secretario de Cultura Rafael Tovar y de Teresa.

Él le hizo una invitación a la pianista para despedirse de la mejor manera de México: con su participación en el Concurso Nacional de Piano Angélica Moralesnombrado así en su honor y que hasta hasta nuestros días se lleva a cabo.

Angélica Morales

Secretaría de Cultura

En esa ocasión dejó un una serie de grabaciones de sus interpretaciones y las donó al Instituto Nacional de Bellas Artes. Tiempo después, dicho material pasó a manos de la Fonoteca Nacional donde estuvieron guardadas por mucho tiempo hasta hace un par de años que comenzó el trabajo de recuperación.

Durante la transmisión, Teo Hernández destacó que tal tesoro se encuentra disponible en nuestro país gracias al esfuerzo y trabajo de Tovar y de Teresa.

Angélica Morales comenzó a tocar, aproximadamente, en 1930, su primera maestra fue su madre y el segundo Egon Petri, pianista holandés. Tocó con la Filarmónica de Berlín y en México, prácticamente, nadie había escuchado una nota tocada por ella.

Por: Nadia Juárez.